Cuándo hace falta
- Publicás en más de un portal y cerrás noches a mano.
- Coordinás limpiezas y check-ins por chats sueltos.
- A fin de mes armás las cuentas de cada propietario en una planilla.
- No sabés con certeza cuánto dejó cada alojamiento después de gastos.
Lo básico: portales y calendario
Lo primero es un channel manager conectado por API con los portales que usás, con un solo calendario y un precio por portal. Si trabajás en Latinoamérica, fijate que incluya Despegar.
La operación del día a día
- Una agenda donde cada check-out genera su limpieza y se asigna a alguien del equipo.
- Los mensajes de todos los portales en una sola bandeja.
- La verificación de identidad de los huéspedes antes de la llegada.
- Tareas recurrentes de mantenimiento, cargadas una sola vez.
La plata
- Una web de reservas directas con cobro integrado, en la moneda de tus huéspedes.
- La liquidación de cada propietario calculada con las reservas y los gastos reales.
- Reportes por alojamiento: ocupación, ingresos y gastos.
Cómo cobra el software
Los modelos más comunes son un precio fijo por alojamiento, un porcentaje de cada reserva o planes por cantidad de alojamientos con funciones distintas. Con un porcentaje, el software cobra más cuando más vendés; con un precio por alojamiento, sabés de antemano cuánto vas a pagar.
Mirá también si hay prueba gratis, si pide tarjeta para probar y si el soporte responde en tu idioma.
La migración
Cargar los alojamientos a mano es lo que más frena el cambio. Preguntá si el sistema importa tus anuncios desde Airbnb y Booking y qué trae: título, descripción, fotos, comodidades. Revisá qué hay que completar después, como los precios.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un PMS y un channel manager?
El channel manager conecta los portales y mantiene calendarios y precios iguales en todos. El PMS maneja la operación: reservas, huéspedes, equipo, cobros y propietarios. Lo más práctico es tener los dos en el mismo sistema.
¿Conviene un software que cobre por reserva o por alojamiento?
Por alojamiento sabés de antemano cuánto vas a pagar, y no le cedés un porcentaje de cada venta. Por reserva pagás menos en los meses flojos, pero más cuando más vendés.